Estrategia antes que prisa.
Cada propiedad merece un plan. Estudiamos mercado, comparables y tiempos antes de pisar el acelerador.
Faro nace para reventar el molde: precios inflados, visitas vacías y contratos con letra pequeña. Nuestra promesa es más simple y más dura de cumplir: que vender tu propiedad sea la mejor operación financiera de tu año.

Equipo Faro · Gijón, 2026
Llevamos más de diez años viendo el mercado inmobiliario asturiano por dentro. Hemos visto propiedades magníficas quemarse en portales por falta de preparación, precios puestos «a ver qué pasa» y propietarios firmando a pérdida por no saber negociar.
Faro nace como respuesta: un estudio inmobiliario pequeño, obsesivo con el detalle y enfocado en propietarios que no se conforman con «venderlo rápido». Trabajamos con pocos clientes a la vez, porque vender bien exige dedicación real.
Nuestro compromiso es que cuando firmes la escritura, pienses que ha merecido la pena. Y que recomiendes a Faro como se recomienda un buen abogado: con nombre y apellido.
Cada propiedad merece un plan. Estudiamos mercado, comparables y tiempos antes de pisar el acelerador.
Números claros desde el minuto cero. Sin comisiones ocultas, sin precios 'de colgar el anuncio'.
Documentos en regla, cliente informado en cada paso, cierre sin sobresaltos. Así entendemos el trabajo.
No vendemos por vender. Maximizamos el precio final, el tiempo y la tranquilidad del propietario.

Carlos
CEO · Fundador
Carlos es el motor de Faro. Viene del mundo del asesoramiento estratégico y trajo al sector inmobiliario una manera distinta de mirar cada operación: más datos, más acompañamiento y menos tópicos.
Su forma de trabajar se basa en la cercanía, la escucha activa y la confianza. Cree que cada propiedad tiene un potencial único y que cada propietario merece un acompañamiento honesto, humano y transparente — sin plantillas ni promesas infladas.

Alan
Agente inmobiliario · Negociación
Alan es el negociador que defiende el precio hasta la firma. Analiza el mercado, anticipa las objeciones del comprador y saca el máximo valor posible para el propietario.
Combina análisis profundo con instinto comercial afinado. Su estilo: firmeza donde toca, transparencia siempre y una obsesión casi personal con cerrar operaciones en las que todas las partes queden contentas.
Primera valoración gratuita, sin compromiso y con informe en mano.